Meta llegó a un acuerdo por 16 mil 700 millones de dólares con varios estados de Estados Unidos para poner fin a un proceso judicial en el que la empresa fue acusada de diseñar Instagram y Facebook de manera que favorecieran la adicción de menores a sus plataformas. El acuerdo contempla cambios en el funcionamiento y acceso de los jóvenes a sus productos y todavía deberá ser validado por un juez federal de Oakland, California.
Las autoridades también acusaron a Meta de engañar al público sobre los riesgos asociados con sus plataformas y de recopilar de manera ilegal información de menores de 13 años. El acuerdo busca establecer nuevas medidas de protección para los usuarios jóvenes y reducir los posibles riesgos relacionados con el uso de sus redes sociales.
El fiscal general de California, Rob Bonta, destacó que Meta aceptó realizar transformaciones importantes para disminuir los riesgos que sus plataformas pueden representar para niñas, niños y adolescentes. De concretarse la aprobación judicial, las modificaciones comenzarían a implementarse en los próximos meses.