Ford respondió a las críticas del gobierno de Donald Trump por sus acuerdos con empresas chinas y aseguró que es el fabricante de automóviles “más estadunidense”. La compañía señaló que su actividad genera una importante presencia manufacturera dentro de Estados Unidos.
En un comunicado, la automotriz afirmó que produce más vehículos en territorio estadunidense, emplea a más trabajadores de manufactura por hora y exporta más unidades desde Estados Unidos que cualquier otro fabricante. También defendió su acuerdo con la empresa de baterías CATL, al señalar que se trata de un contrato limitado de servicios y licencia tecnológica, no de una operación de manufactura de propiedad extranjera.
Ford destacó que es propietaria de la planta involucrada, controla sus operaciones y emplea directamente a la fuerza laboral. Además, sostuvo que mientras otros competidores dependen cada vez más de vehículos importados desde Japón, México y Corea del Sur, la empresa mantiene su apuesta por la producción dentro de Estados Unidos.