El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, analiza imponer nuevos aranceles de 7.5 por ciento a productos chinos, como respuesta a lo que su gobierno considera un exceso de capacidad industrial y la llegada de bienes al mercado global por debajo de su valor. La medida todavía se encuentra en proceso de definición.
De acuerdo con personas familiarizadas con las deliberaciones, el nivel de 7.5 por ciento estaría siendo considerado porque permitiría a Washington responder a las prácticas comerciales de China sin poner en riesgo la tregua comercial de un año que mantienen ambos países. También se busca evitar que la medida afecte una posible reunión entre Trump y el presidente chino, Xi Jinping, prevista para finales de septiembre.
La investigación sobre la capacidad industrial de China fue iniciada bajo la Sección 301 de la Ley de Comercio de 1974, que permite al presidente estadounidense imponer medidas comerciales contra países cuando se considera que discriminan a empresas o al comercio de Estados Unidos. Por ahora, el nuevo arancel aún no ha sido confirmado oficialmente.