El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, llamó a las empresas canadienses que mantienen negocios con su país a trasladar sus operaciones al territorio estadunidense, con la promesa de que, al hacerlo, no estarían sujetas a los aranceles impuestos por Washington.
A través de su red social Truth Social, Trump también aseguró que Canadá es uno de los principales infractores del régimen arancelario estadounidense y afirmó que ya no quiere productos provenientes de ese país. Sus declaraciones se producen después de que anunciara un incremento de los aranceles al 50 por ciento para automóviles, autopartes y acero canadienses a partir del 1 de enero de 2027.
La medida ocurre en medio del deterioro de las relaciones comerciales entre ambos países. Tras la interrupción de las negociaciones, el primer ministro canadiense, Mark Carney, anunció que Ottawa aplicará aranceles de represalia a productos estadunidenses a partir del 8 de septiembre, elevando la tensión entre los dos socios comerciales.